
Escritor explora el cuento de terror
• Con su primer libro, el costarricense desea sorprender con sus cuentos reunidos en “Mirando al este”.
Melvin Molina Bustos
mmolina@prensalibre.co.cr
“Mirando al este” es la primera publicación de Antonio Chamu; en el libro presenta al lector un mundo de terror y fantasía que se desarrolla en la ciudad.Ruterión es una ciudad que existe y no, está en cualquier parte del mundo y dentro de sus fronteras suceden hechos desde alucinantes hasta terroríficos.
Esa ciudad es el pequeño universo creado por Antonio Chamu, donde se desarrolla la acción de sus cuentos de fantasía y terror reunidos todos en “Mirando al este”.
El libro es la primera publicación del joven de 28 años, que será presentado mañana en el Instituto México, en Los Yoses, a partir de las 7 p.m. y están invitados quienes deseen conocer más a fondo la propuesta de Antonio.
La publicación del libro es la culminación de un proceso que inició hace 11 años, cuando un día sintió la necesidad de tomar papel y lápiz para sentarse a escribir y fue a sus 17 años cuando nació su primer cuento, “Notas de muerte”.
Desde entonces lleva escritos cerca de 250 cuentos y de esos seleccionó 18, que son los que conforman el libro.
Chamu asegura que definir el género de sus cuentos suele ser un tema con más de una respuesta, para él algunos son de terror, aunque hay quienes los leyeron y consideran que están más dentro del género “dark” (oscuro).
Aunque no es lo que más le preocupa, el autor considera que si de ubicar el género se trata, los situaría como terror gótico y cuentos de realidad psicológica.
“Son retratos de muchas cosas, hechos que ocurrieron en varias partes del mundo, ‘Musa’ (el primer cuento) está inspirado de un hecho que sucedió en España”, comentó Antonio.
Oscura inspiración
Para sentarse a escribir, Antonio Chamu asegura inspirarse —por ejemplo— para los cuentos de terror, sus sueños son la fuente principal, además de usar los hechos insólitos que acontecen todos los días en el mundo entero y de los que dan fe los medios de comunicación. Partiendo de esas realidades comprobadas, luego las adapta a lo que desea.
Antes de escribir la primera palabra necesita tener claro cuál será el desenlace de la historia y, a partir de ahí, empieza a desarrollarla con una premisa sencilla pero necesaria: si va a escribir un cuento de terror, el cuento debe asustar al lector.
Desde sus inicios, el cuento o relato breve es la vertiente en la que se ha mantenido, considera que es el género con el que mejor logra escribir, no cree que pueda con la poesía, porque no es parte de él; además, con el cuento intenta hipnotizar y sorprender en pocas páginas al lector y en muchas ocasiones sabe que lo logra.
Entre los escritores que influencian su escritura cita a quien considera el padre de la literatura de terror, H.P. Lovecraft, además de Borges, Cortázar, Miriam Bustos y Laura Fuentes.
Ciudad viva
Con la idea de que fuera el lugar donde ocurren todos los hechos que narra, pero que no existe en ningún lugar del mundo, Chamu decidió crear la ciudad de Ruterión.
Al inicio, asegura que la veía como un hilo conductor a lo largo de los relatos, pero con el pasar de los cuentos y los años se dio cuenta de que es en sí misma un personaje más.
Así, en Ruterión, una especie de ciudad del pecado, de hechos fantásticos, o una ciudad que de día es como cualquier otra pero que de noche muda la piel para volverse otra, van desarrollándose las historias.
En “Mirando al este” aparecen personajes muy particulares, Ernesto Rosario es un artista con un oscuro secreto, un pintor inválido; Azumi, una mujer de la noche que vive de la sangre; la guardiana del tesoro N’zee, y la propia Ruterión.
Algunos con personalidades tan fuertes que dejan a los lectores con la idea de saber más de ellos en otros cuentos.
“Algunos de esos personajes se repetirán en otros cuentos, incluso en el libro ya hay algunos de ellos que aparecen en dos cuentos distintos. Hay veces que se debe dar continuidad, por lo que los volverán a leer”, agregó.
Los personajes son fundamentales y por eso trabaja mucho en su desarrollo psicológico; los malos, como él mismo dice, son realmente personajes malos, malvados que logran o al menos intentan, ponerle la piel de gallina a quienes leen las páginas de sus narraciones.
La novela es un género que por ahora considera no está entre sus planes, ya que las historias cortas son mucho más sencillas de desarrollar que las largas.
El libro se encuentra en las principales librerías del país, como Lehmann, Universitaria y Claraluna en San Pedro, Francesa, Metodista, Punto y Coma en Heredia y Ayales, en Guanacaste, entre otras.
El Instituto México se encuentra 300 metros al sur de Autos Subarú, en Los Yoses; la entrada a la actividad es gratuita.
• Con su primer libro, el costarricense desea sorprender con sus cuentos reunidos en “Mirando al este”.
Melvin Molina Bustos
mmolina@prensalibre.co.cr
“Mirando al este” es la primera publicación de Antonio Chamu; en el libro presenta al lector un mundo de terror y fantasía que se desarrolla en la ciudad.Ruterión es una ciudad que existe y no, está en cualquier parte del mundo y dentro de sus fronteras suceden hechos desde alucinantes hasta terroríficos.
Esa ciudad es el pequeño universo creado por Antonio Chamu, donde se desarrolla la acción de sus cuentos de fantasía y terror reunidos todos en “Mirando al este”.
El libro es la primera publicación del joven de 28 años, que será presentado mañana en el Instituto México, en Los Yoses, a partir de las 7 p.m. y están invitados quienes deseen conocer más a fondo la propuesta de Antonio.
La publicación del libro es la culminación de un proceso que inició hace 11 años, cuando un día sintió la necesidad de tomar papel y lápiz para sentarse a escribir y fue a sus 17 años cuando nació su primer cuento, “Notas de muerte”.
Desde entonces lleva escritos cerca de 250 cuentos y de esos seleccionó 18, que son los que conforman el libro.
Chamu asegura que definir el género de sus cuentos suele ser un tema con más de una respuesta, para él algunos son de terror, aunque hay quienes los leyeron y consideran que están más dentro del género “dark” (oscuro).
Aunque no es lo que más le preocupa, el autor considera que si de ubicar el género se trata, los situaría como terror gótico y cuentos de realidad psicológica.
“Son retratos de muchas cosas, hechos que ocurrieron en varias partes del mundo, ‘Musa’ (el primer cuento) está inspirado de un hecho que sucedió en España”, comentó Antonio.
Oscura inspiración
Para sentarse a escribir, Antonio Chamu asegura inspirarse —por ejemplo— para los cuentos de terror, sus sueños son la fuente principal, además de usar los hechos insólitos que acontecen todos los días en el mundo entero y de los que dan fe los medios de comunicación. Partiendo de esas realidades comprobadas, luego las adapta a lo que desea.
Antes de escribir la primera palabra necesita tener claro cuál será el desenlace de la historia y, a partir de ahí, empieza a desarrollarla con una premisa sencilla pero necesaria: si va a escribir un cuento de terror, el cuento debe asustar al lector.
Desde sus inicios, el cuento o relato breve es la vertiente en la que se ha mantenido, considera que es el género con el que mejor logra escribir, no cree que pueda con la poesía, porque no es parte de él; además, con el cuento intenta hipnotizar y sorprender en pocas páginas al lector y en muchas ocasiones sabe que lo logra.
Entre los escritores que influencian su escritura cita a quien considera el padre de la literatura de terror, H.P. Lovecraft, además de Borges, Cortázar, Miriam Bustos y Laura Fuentes.
Ciudad viva
Con la idea de que fuera el lugar donde ocurren todos los hechos que narra, pero que no existe en ningún lugar del mundo, Chamu decidió crear la ciudad de Ruterión.
Al inicio, asegura que la veía como un hilo conductor a lo largo de los relatos, pero con el pasar de los cuentos y los años se dio cuenta de que es en sí misma un personaje más.
Así, en Ruterión, una especie de ciudad del pecado, de hechos fantásticos, o una ciudad que de día es como cualquier otra pero que de noche muda la piel para volverse otra, van desarrollándose las historias.
En “Mirando al este” aparecen personajes muy particulares, Ernesto Rosario es un artista con un oscuro secreto, un pintor inválido; Azumi, una mujer de la noche que vive de la sangre; la guardiana del tesoro N’zee, y la propia Ruterión.
Algunos con personalidades tan fuertes que dejan a los lectores con la idea de saber más de ellos en otros cuentos.
“Algunos de esos personajes se repetirán en otros cuentos, incluso en el libro ya hay algunos de ellos que aparecen en dos cuentos distintos. Hay veces que se debe dar continuidad, por lo que los volverán a leer”, agregó.
Los personajes son fundamentales y por eso trabaja mucho en su desarrollo psicológico; los malos, como él mismo dice, son realmente personajes malos, malvados que logran o al menos intentan, ponerle la piel de gallina a quienes leen las páginas de sus narraciones.
La novela es un género que por ahora considera no está entre sus planes, ya que las historias cortas son mucho más sencillas de desarrollar que las largas.
El libro se encuentra en las principales librerías del país, como Lehmann, Universitaria y Claraluna en San Pedro, Francesa, Metodista, Punto y Coma en Heredia y Ayales, en Guanacaste, entre otras.
El Instituto México se encuentra 300 metros al sur de Autos Subarú, en Los Yoses; la entrada a la actividad es gratuita.
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